PROGRAMA


TODA LA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL PUEBLO TRABAJADOR

Los Estados capitalistas, por sus roles históricos de dominación, disciplinamiento y control de clase, exacerban la opresión y la explotación de la clase trabajadora ante la grave crisis económicas que se vive a nivel mundial. Esta situación dramática que vive la humanidad (refugiados, desplazados, exterminios, súper explotados etc.) no tienen una salida en el marco del propio sistema; que no sean a través de invasiones, saqueos financieros y guerras de rapiña para asegurarse el control de fuentes estratégicas para la reproducción del propio modelo capitalista (petróleo, gas, agua etc.).

Los distintos matices de modelos estatales, al servicio del capital financiero, y a través de las diversas formas de gobierno, han administrado siempre los intereses corporativos. De allí que la principal, y a veces única misión, sea garantizar que las inversiones de los capitalistas genere ganancias cada vez mayores para beneficio de un grupo ultra minoritario, el sector que comprende la clase social dominante (banqueros, industriales, empresarios, agro-ganaderos).

Vivimos una época de enormes cambios, caracterizada, por un lado, por un increíble avance tecnológico en varios ámbitos de la vida, y, al mismo tiempo, por un profundo deterioro de las condiciones de vida de miles de trabajadores a nivel mundial.

Los países imperialistas, donde desde el 2007, sobrevino la mayor crisis económica desde 1929, experimentaron  consecuencias dramáticas en la producción capitalista y se expandieron sus efectos a nivel planetario con distintas intensidades. Esta crisis que explotó en EEUU y tuvo fuertes efectos en Europa, fue consecuencia de las enormes especulaciones financieras – a través de derivados-  realizadas por las principales entidades bancarias de los EEUU.

El capital financiero hizo que los Estados trasfieran gigantescas sumas de dinero para evitar la quiebra de grandes empresas. En otra palabras, un salvataje a la inminente caída en picada de grandes capitales a nivel mundial. El resultado: una crisis fiscal sin precedentes en todos estos países e indirectamente, con un ritmo desigual, en los países periféricos.

Hoy los gobiernos aplican duros planes de austeridad a los pueblos para garantizar el pago de las deudas (externa e interna) intentando re-dinamizar con ello la lógica en que opera la economía capitalista. Esto se expresa en recortes de los servicios sociales, jubilaciones y salarios, la desregulación del sistema financiero, mayor inequidad tributaria con el aumento de los impuestos indirectos (IVA) y la amplitud de impuestos directos como el que se aplica a la renta personal, que, en algunos países, de manera inaudita abarca el salario básico de los trabajadores; todo ello en marco de una agudización de los procesos de privatización.

Lo recaudado a través de estas medidas se utiliza para salvar la situación de descalabro de la banca privada y las grandes empresas, garantizando al mismo tiempo la inversión financiera transnacional. En pocas palabras, la salida para la superación de la crisis, los gobiernos, las colocan en las espaldas del pueblo trabajador.

La economía paraguaya

Por otra parte, en los últimos años la economía paraguaya tuvo crecimiento record de su Producto Interno Bruto (PIB), varias ramas de la economía dieron un salto en sus ganancias, el principal rubro es la exportación de la soja y de la carne.

Este “crecimiento económico” beneficia sólo a algunos sectores de la clase dominante, el pueblo trabajador no siente ninguna mejora en su calidad de vida. Según datos del DGEEC en el 2011, uno de cada tres habitantes vive en la pobreza, es decir que no tiene ingreso suficiente para cubrir alimentación, salud y educación y uno de cada seis habitantes se encuentra por debajo de la línea de pobreza, es decir no logra cubrir la necesidad básica de alimentación. La Unicef también revela un dato dramático que la mitad de los niños y niñas del país viven en pobreza. En el campo que es donde se genera más riqueza es donde hay mayor desigualdad, donde la pobreza es más profunda.

Subsidios a los Capitalistas

Mientras miles de personas soportan deplorables condiciones de vida, mientras miles familias campesinas son obligadas a contraer préstamos para subsistir en el marco de planes económicos impuestos para arruinarlos y seguir expulsándolos del campo, mientras miles de trabajadores urbanos se debaten en condiciones laborales cada vez más precarias e inhumanas, los grandes capitalistas son subsidiados por el Estado, como ejemplos basta recordar el subsidio a la azucarera Iturbe, a los empresarios del transporte, a sojeros y ganaderos, el préstamo de los fondos de los trabajadores y jubilados del IPS a la empresa transnacional Tigo, etc.

Mientras los gobiernos sigan administrando estados capitalistas, se seguirá repitien,do la misma historia; en tiempos de crecimiento económico se benefician los capitalistas y en momentos de crisis la pagamos las y los trabajadores.

Por eso desde el Partido de los Trabajadores decimos tenemos que cambiar las cosas de raíz, PONER TODA LA ECONOMÍA AL SERVICIO DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO Y LA CIUDAD.

De continuar los días de nuestras vidas soportando los latigazos de los de arriba, lastimosamente a nuestro futuro sólo pueden esperarles días peores. Y no lo decimos con una mirada pesimista ,como una condena irreversible, sino con total y absoluta objetividad para reafirmarnos en nuestro compromiso como militantes revolucionarios que queremos, con nuestro esfuerzo, aportar para cambiar la vida de nuestra clase, la clase trabajadora.

La salida debemos buscarla en la movilización consciente de las masas de trabajadores rurales y urbanas para frenar las políticas que nos hambrean y nos hacen vivir cada vez peor. Sólo la lucha mancomunada de los que sostenemos todo el funcionamiento de la sociedad con nuestro trabajo cotidiano puede dar salida a las situaciones dramáticas que como pueblo trabajador padecemos. La lucha por una sociedad más justa y equitativa, desde una perspectiva de la clase trabajadora, es en definitiva, la lucha por una sociedad SOCIALISTA.

Como medidas transicionales proponemos, como primeras medidas realizar:

POR UN PLAN NACIONAL DE DESARROLLO DEL PARAGUAY, AL SERVICIO DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO Y LA CIUDAD.

No habrá reactivación económica productiva con el modelo actual, con el neoliberalismo, ni con la recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI). Por lo tanto, se propone un Plan de Desarrollo del Paraguay al servicio de los Trabajadores del campo y la ciudad que contempla los siguientes puntos:

                Un Plan Nacional de Obras Públicas con construcción de viviendas populares, hospitales, escuelas, universidades, caminos/rutas, puentes, electrificación, saneamiento básico y telecomunicaciones de alcance nacional, garantizando la calidad de los servicios públicos.

Reforma Agraria acabando con el modelo agroexportador basado en el monocultivo de la soja y la concentración ganadera que favorece a los capitales trasnacionales ligados al negocio agro-ganadero. Devolviendo las tierras a los campesinos con confiscación de latifundios sin indemnización. Apoyo integral para una producción diversificada de alimentos para terminar con el hambre y la miseria asegurando la soberanía alimentaria, el arraigo de la población campesina en sus tierras, descomprimiendo así la superpoblación de las ciudades.

Estatización de todos los recursos naturales y energéticos, así como se debe recuperar la tierra por medio de la reforma agraria radical, es necesario que los recursos naturales como el agua, los minerales, la energía eléctrica no se regale a las empresas transnacionales, sino que el estado se haga cargo de su explotación racional y los beneficios sean invertidos en mejoras de vida del pueblo trabajador.

Sobre los puntos mencionados, pilares para una verdadera reactivación, generar fuentes de trabajo para los desempleados y subempleados del país.

Como financiar el plan de desarrollo:

  1. Confiscación de los bienes mal habidos, de los corruptos y corruptores.
  2. Eliminación del subsidio a los partidos políticos y drástica disminución del presupuesto para las FF.AA de la Nación. 
  3. Renegociación del tratado de Itaipú y Yacyreta en base a la movilización de ambos pueblos. No pago de la deuda criminal. No más migajas como las que negoció Lugo.
  4. Impuesto progresivo a las grandes propiedades y a las grandes fortunas, mediante un IMPUESTAZO a los grandes empresarios, latifundistas nacionales y extranjeros.
  5. No pago de la deuda externa y la utilización de esos recursos para nuestro pueblo.
  6. Sí al cobro de la deuda ambiental que tienen las multinacionales por una masiva deforestación y daño a nuestro suelo, con la expansión de la soja y la ganadería.
  7. Estatización del sistema financiero, los bancos son instituciones parasitarias que generan gran ganancia y el lucro fácil, y en manos privadas no sirven para financiar la economía, por eso defendemos la expropiación y la estatización de los bancos utilizando sus enormes recursos para garantizar la inversión en las áreas sociales y la infraestructura del país a los pequeños comerciantes y pequeños productores con créditos baratos garantizados.
  8. Monopolio del comercio exterior, el comercio entre las naciones no debe ser hecho teniendo en cuenta las necesidades de los grandes grupos económicos y sus lucros. Sino las necesidades internas y la solidaridad entre los pueblos. 

El verdadero desarrollo del Paraguay solo va a ocurrir de la mano de los obreros, campesinos y el pueblo en general.

 

TIERRA Y REFORMA AGRARIA  

Estamos ante una verdadera tragedia social de la forma de vida campesina. La destrucción progresiva de las bases materiales (las formas y condiciones de producción de los medios de sobrevivencia) hace que presenciemos un proceso agudo de destrucción del modo de vida campesina: la tierra, el bosque, los arroyos, las formas de producción, las familias y las comunidades están siendo destruidas.

En los últimos tiempos, la producción en régimen de monocultivo y en el marco de los agro-negocios para la agro-exportación ha traído aparejado un número creciente y combinado de problemas sociales, económicos, culturales y ambientales en todo el campo paraguayo. Estamos ante un modelo productivo destinado a satisfacer las exigencias del mercado mundial. La quiebra de comunidades campesinas, la contaminación y destrucción masiva de recursos naturales,  y la consiguiente expulsión de grandes contingentes de campesinos de sus tierras, genera un número creciente de emigrantes, de campesinos sin tierra, de nuevos cinturones de desempleados en las pequeñas y grandes ciudades.

Este fenómeno de la sojización (monocultivo de la soja para la agro-exportación atado a las transnacionales y al uso intensivo de agro-tóxicos), ha venido a acelera el proceso de pulverización de las tierras, de semi-proletarización en el campo.

Las consecuencias de este modelo de producción centrado en el monocultivo para la exportación son:

  • la intensificación de la explotación capitalista del suelo, con la conocida mecanización y producción en gran escala para la agro-exportación;
  • la tendencia al monocultivo para la exportación y su directa derivación en progresiva dependencia alimentaria, generando un salto monumental en la hambruna de la población pobre en los países atrasados;
  • la capitalización del campo, acabando con todos los vestigios de la pequeña producción campesina para auto consumo;
  • la concentración de la tierra;
  • la conversión en sujeto asalariado de una pequeña parte de la población rural;
  • la expulsión del pequeño productor del campo que se convierte en un verdadero ejército de reserva de mano obra barata y disponible;
  • la monetarización de las relaciones productivas y comerciales en el campo;

Esa es la dinámica avasalladora del imperialismo en el agro. Esta situación ya no es una tendencia a nivel de nuestro país, sino una realidad dramáticamente vigente.

Ante esta situación proponemos:

  1. Confiscación de los latifundios sin indemnización y que se entregue la tierra a los campesinos.

El Paraguay es el país con uno de los mayores índices de desigualdad en la tenencia de la tierra, 85,5 % de la tierra son ocupadas por el 2,6 % de la población.

Arrancamos con la lucha por entregar tierra a los campesinos pobres, pero trabajaremos en ella con dos ejes que apuntan en la dirección a un cambio aún más de raíz:

a.1. La conquista de la tierra sólo será viable por la vía de las ocupaciones. Es por eso una de las prioridades fundamentales es la organización de los Sin Tierras. La conquista de la tierra sólo vendrá por la fuerza de nuestra organización, movilización y lucha. El derecho a la vida tiene que estar por encima del derecho de propiedad privada.

a.2. Incentivar la propiedad social y la explotación colectiva; en las ocupaciones de tierra proponemos la formación de comunidades, y, en ese marco, planteamos que la propiedad sea comunitaria, y que la tenencia de la tierra sea indivisible e intransferible. Asimismo promovemos que las comunidades sean conducidas por una Asociación Comunitaria electa democráticamente por la base y cuyos miembros sean revocables en cualquier momento. En el aspecto productivo, se promueve un plan comunitario que apunte a la seguridad alimentaria y al modelo de producción agroecológica, basada en la soberanía sobre la administración de los recursos (suelo, agua, bosque y la biodiversidad).

  1. Promovemos un Plan Nacional de Producción diversificada, agroecológica con utilización racional y sustentable de los recursos, a los efectos de desterrar el hambre en primer lugar y en función a asegurar el arraigo para evitar la emigración del campo hacia las ciudades que se constituye en la realidad cotidiana con el masivo desplazamiento y abandono del territorio campesino.
  2. No a los Venenos. No a los Agroquímicos. No a la destrucción de nuestros recursos naturales

El modelo agro exportador basado en la producción en gran escala de algunos productos “rentables” conlleva la utilización indiscriminada de agrotóxicos, ya que lo que importa son las ganancias y la rentabilidad de la producción.

La consecuencia es la degradación del medio ambiente, la destrucción de los bosques nativos, la contaminación de los arroyos y manantiales subterráneos. Las empresas transnacionales no se preocupan por este aspecto ya que cuando la tierra ya no rinda lo suficiente, ellos se marchan hacia otro país.

  1. Nacionalización de las grandes empresas agroexportadoras. El campo está comprado por empresas extranjeras, actualmente el campesino es un extranjero en su propia tierra. El monocultivo de la soja está directamente comercializado por las transnacionales, y las grandes empresas agro exportadoras se apropian también del comercio de los productos y de las semillas. Luchamos por la expropiación de las grandes empresas agroexportadoras que controlan el mercado internacional de los granos.
  2. Promovemos y defendemos un Estado que asegure todas las condiciones para un nuevo modelo de producción con suministro de créditos, insumos, herramientas y tecnologías para ese modelo de producción y garantice el proceso de comercialización de toda la producción a través de centros de mercadeo público adecuados y a precios bajos para el pueblo trabajador. Reivindicamos además, fijación de precios bases para productos agrícolas, seguro agrícola y la jubilación de los productores y productoras campesinas.

La Reforma Agraria es un problema nacional y no atañe solamente a los intereses del campesinado. La reforma agraria permitirá contrarrestar los grandes problemas sociales que aflige a la población pobre del país.

 

TRABAJO DIGNO PARA TODOS Y TODAS

El desempleo y subempleo (desempleo disfrazado) sobrepasan el 27 por ciento de la PEA de nuestro país y son algunos de los problemas más graves que se van agudizando sin posibilidades de solución. El gobierno y los empresarios lo  “combaten” con trabajo en negro, con jornadas de 10 y 12 horas de trabajo, con salarios miserables, trabajo infantil y flexibilización laboral. Otra realidad es la de miles de trabajadores y trabajadoras que no encuentran alternativas en el país y se ven obligados a migrar a otros países, en donde deben soportar además del desarraigo, la súper-explotación, la discriminación y el racismo.

Ante la situación de desempleo y subempleo proponemos:

  1. Creación de nuevas fuentes de trabajo en función a las necesidades de la población, es decir, mediante la ejecución de planes referentes a la salud, la educación, la vivienda, y la extensión de los servicios públicos elementales (luz, agua, etc.), volcando los recursos económicos al servicio de estos objetivos fundamentales, que significarán la absorción de una gran cantidad de mano de obra actualmente desocupada.
  2. Ni un sólo despido. Que toda empresa que despida o cierre, sea nacionalizada, pasando a manos del Estado para mantenerla en actividad en defensa de la fuente de trabajo; y que la administración de la misma corra por cuenta de los propios trabajadores.
  3. Establecer como medida transitoria un Seguro para los Desempleados, consistente en la asignación por un período determinado de medio salario mínimo a las personas en edad de trabajar que, comprobación mediante, no pueden hacerlo porque el Estado aún no garantiza su incorporación al mercado laboral.
  4. Concurso para acceder a cargos públicos, eliminar la prebenda y botín político que significa dentro de un sistema de concurso publico corrupto hoy día un cargo público, que los trabajadores y trabajadoras del estado sean aquellos que tengan la calificación y cualidad para brindar el mejor servicio a la población, en especial a los sectores hoy desposeídos.

Para los trabajadores asalariados

  1. Salario mínimo vital y móvil, para la recuperación del poder adquisitivo histórico y que dicho salario corresponda por igual a trabajadores de todo el país, sean estos del sector público o privado. Que el Estado fije los precios de la canasta familiar.
  2. El Instituto de Previsión Social (IPS), con cobertura universal, que funcione con el Sistema de Reparto Solidario, y que esté garantizado por el Estado. Rechazamos enérgicamente todo proceso de privatización del Seguro Social o sistemas de Capitalización Individual o similares.
  3. No a la flexibilización laboral. Por el respeto a la estabilidad laboral, para adecuar las condiciones laborales a la “globalización neoliberal”, los empresarios quieren eliminar el salario mínimo y que sea el mercado el que decida el salario de acuerdo a la oferta y la demanda; pretenden eliminar el derecho histórico a la estabilidad laboral; imponen el trabajo de más de ocho horas sin pago de horas extras y violan la obligatoriedad del seguro social. De hecho, nada de esto se cumple actualmente pero todo está contemplado en el código laboral y los trabajadores debemos obligar a que se cumpla.


HABITAD Y VIVIENDA DIGNA

Debido a la profunda crisis en el que se debate el campo paraguayo, por la expulsión de los campesinos de sus tierras hay una creciente migración del campo a las ciudades y a su vez un proceso agudo de gentrificación; fenómeno que se expresa – como política pública – en la expulsión de las clases populares de los centros urbanos de las grandes ciudades a las periferias.

El déficit habitacional es de más de 800.000 viviendas, el alto costo de tierras urbanizadas debido a la especulación inmobiliaria hace imposible que familias pobres accedan a una vivienda digna.

La población pobre se localiza en tierras no apropiadas, como la zona de los bañados de Asunción. Actualmente 10 % de la población de Asunción viven en está zona en condiciones de precariedad habitacional y de los servicios básicos casi inexistentes.

Por otra parte, el problema de los elevados alquileres golpea a la mayoría del pueblo trabajador, que se enfrenta además a la falta de una ley que regule un control de los precios. Estas y otras circunstancias condicionan la gentrificación, vale decir, la exclusión de los sectores populares del derecho de vivir en la ciudad, lo que se acentúa especialmente en Asunción.

Considerando está situación proponemos:

    1. Declarar la zona de los bañados de Asunción como área de interés social. Y se realice las obras de infraestructura necesaria para convertirlo en un hábitat digno y libre de inundaciones.
    2. Respeto a los derechos de arraigo de los pobladores de la zona. Lucharemos por una Franja Costera a favor de los pobladores y pobladoras para que permanezcan en los lugares donde históricamente se han asentado.
    3. Incorporar en el Presupuesto General de Nación recursos suficientes para satisfacer el déficit habitacional. Lucharemos por un Hábitat y Viviendas Dignas. Basta de negociados.
    4. Por Cooperativas de Viviendas, como modalidad fundamental para la construcción de las viviendas.
    5. Que las cuotas mensuales de la vivienda no sobrepase el 15% del salario mínimo.
    6. Confiscación de todas las propiedades mal habidas (terrenos y casas), así como de los grandes terrenos destinados a la especulación inmobiliaria.
    7. Adjudicación inmediata de los terrenos fiscales o municipales a aquellas personas que no posean vivienda alguna.
    8. Gravar con fuertes impuestos progresivos las casas y departamentos de lujo.
    9. Establecer la regulación de los alquileres mediante una ley que combata la especulación inmobiliaria.


EDUCACIÓN Y SALUD

Los distintos gobiernos que se han sucedido presumen de sus políticas de inversión social, especialmente, en Salud y Educación.

Sin embargo dichas afirmaciones no se compadecen con la realidad que muestra una convalecencia crónica del sistema de salud público, ya que las dificultades que la gente tiene de acceder a los servicios y a la deficitaria calidad de la atención en ellos se encuentran fundamentalmente relacionadas a la mortalidad materna e infantil

Otro indicador fundamental de la situación de salud es la desnutrición.

Según datos de la Unicef (2015), de cada 1.000 niños que nacen en Paraguay, 19 mueren antes de alcanzar los 5 años, 16 antes de cumplir el primer año y 11 antes de llegar al primer mes de vida. El 44% de la niñez menor de cinco años está expuesta a sufrir desnutrición en algún momento.

El 21 % de la población total del país, es decir, 1.315.133 personas, son niños menores de 8 años. Estas cifras aún son más alarmantes cuando se tiene que el 11% de los niño/as no indígenas sufren desnutrición y el 50 % de niños/as indígenas se encuentran en situación de desnutrición.

Por otra parte, en el país 3.200.000 personas no tienen agua potable con lo cual se encuentran expuestos a enfermedades diarreicas, disenterias y parasitosis como puede constatarse entre las principales causas de mortalidad infantil y de mortalidad general en que las diarreas aún aparecen entre las 10 causas primeras de muerte.

A nivel de la atención a la Salud se tienen 5 médicos, 2 enfermeras, 1 odontólogo por cada 10.000 habitantes. El número de recursos humanos existente es insuficiente y la alta concentración de estos recursos en la capital, área metropolitana y departamento Central deja a un amplio sector de la población sin acceso a los servicios de salud. 1.527.000 personas se encuentran totalmente excluidas del sistema de atención.

Considerando está situación proponemos:

  1. Mayor presupuesto para la Salud
  2. Cobertura universal de la Salud pública
  3. Por un salario digno para los trabajadores de la salud.

En cuanto a Educación. El proyecto aplicado en la Reforma Educativa es el planteamiento del Banco Mundial cuya base es la ampliación de la cobertura de la educación escolar básica hasta el noveno grado, y la privatización de los niveles superiores de educación: secundaria y universitaria.

Hasta ahora muestra el rotundo fracaso de la Reforma Educativa para los niños que provienen de familias pobres que son la amplia mayoría de la población, fundamentalmente porque el sistema educativo discrimina a niños de sectores populares y pobres, con mecanismos sutiles, por ejemplo: la lengua de enseñanza, aquella mediante la cual se le instruye y evalúa no es la suya, su lengua, que es la que emplea en las comunicaciones habituales, no es tomada como base, los contenidos que hablan muy poco de su vida, la escuela ignora sus condiciones de vida, su pobreza, su hambre, sus problemas familiares y barriales.

Las estadísticas educativas señalan que la escuela se muestra incompetente para la educación de los sectores populares y pobres. Esa incompetencia, que genera el fracaso escolar, ha tenido el grave efecto, no sólo de acentuar las desigualdades sociales, sino también de legitimarlas, haciendo responsables de su condición a quienes sufren sus consecuencias.

De los jóvenes que estudian debe considerarse que obtienen bajos resultados con pobres rendimientos; alta repitencia y deserción; asimetría injusta entre la zona rural y la zona urbana; ruptura de continuidad del Bachillerato con la Universidad, imponiendo cursos y cursillos de preparación para el ingreso; insuficiente infraestructura con escasez extrema de colegios (unos 1.800 frente a unas 6.800 escuelas); deficiente capacitación para la vida y el trabajo; formación ética deficiente; escasa capacitación y profesionalidad pedagógica de los profesores, etc.

El 60% de los jóvenes de 15 a 29 años no asiste a una institución de enseñanza formal por razones económicas. El enorme agravamiento de la crisis económica, social, política y cultural, provoca que las familias cada vez más empobrecidas no puedan ofrecer a sus hijos e hijas la más mínima educación que necesitan, ya que sobrevivir es la prioridad.

Específicamente en el nivel universitario el 95% de los jóvenes en edad de estudiar en la Universidad no pueden hacerlo por no tener dinero para costearla. De ese 5% que ingresa, sólo el 3% llega a concluir su carrera.

La llamada primavera estudiantil (abierta en 2015) fue el fenómeno juvenil que, harto de las políticas de precarización del sistema educativo, el descalabro infraestructural, la corrupción generaliza de las autoridades, la bajísima inversión (3,6%), la elitización de la universidad terciaria, entre otras tantas reivindicaciones de secundarios como universitarios, puso al desnudo la política estatal en la materia, orientada a la privatización del sistema.

Todos los índices señalados tienden a empeorar por la privatización acelerada de la educación. El estímulo a deteriorar cada vez más el modelo educativo público y recurrir a la inversión privada para “cubrir los déficit” de la política estatal tiene como contracara los incontables centros educativos –en manos de muchos legisladores- que estafan a miles de jóvenes que se ven resignados a pagar paquetes inservibles que condenan su futuro. La educación como derecho se convierte en una mercancía, en un vil negocio donde solo accede el que puede pagar.

Por eso luchamos por

  1. Educación obligatoria, gratuita, irrestricta e igualitaria para todos los niveles, primaria, secundaria y universitaria, que el estado suministre los útiles y comedores para aquellos que lo necesiten.
  2. No a la discriminación en la educación, ¡Basta de escuela para ricos! Y “escuelas para pobres”.
  3. Sustancial aumento del rubro para la educación en el Presupuesto General de Gastos de la Nación.
  4. No a la privatización de la educación. Por la centralización a través del estado.
  5. Boleto estudiantil gratuito en el transporte público, para estudiantes de todos los niveles educativos.
  6. Por la reforma integral de la educación.
  7. Por una educación popular laica y democrática.
  8. Por la total libertad científica.
  9. Por la organización independiente de los y las estudiantes de todos los niveles.
  10. Por un salario digno para los trabajadores de la educación.

 

POR LA LIBERACIÓN DE LAS MUJERES Y CONTRA TODO TIPO DE OPRESIÓN Y EXPLOTACIÓN.

En la sociedad capitalista, las mujeres, además de la explotación laboral, sufren la opresión por el simple hecho de ser mujeres. Con la ofensiva neoliberal, están en la primera fila para los empleos precarios, “tercerizados” y parciales. La combinación de opresión y explotación hace que las mujeres sean las más pobres en nuestra sociedad. También se expresa en la falta de autonomía y la escasa o nula participación en la toma de decisiones en el ámbito público.

A nivel urbano las mujeres pobres trabajan mayoritariamente en el sector informal y como empleadas domésticas, ambas ocupaciones sin ningún tipo de seguridad ni beneficios sociales; y éstas últimas encuentran una discriminación alevosa incluso en la ley laboral.

A nivel rural actualmente se está implementando un modelo de producción centrado en la exportación. Las mujeres en este contexto son las primeras en emigrar en busca de empleo hacia los centros urbanos o el extranjero, porque los pocos empleos agrícolas son para hombres. Sólo queda un pequeño margen de autonomía de las mujeres campesinas en la venta de los derivados de la cría de animales pequeños y productos elaborados, que se viene reduciendo en el imperio del monocultivo.

Otro factor que atenta contra la autonomía y el desarrollo de la mujer es la distribución inequitativa de las tareas domésticas y el cuidado de los dependientes. Esta situación supone horas de trabajo diario no remunerado. Son actividades económicas invisibles y no reconocidas que realizan las mujeres y se constituyen en verdaderos subsidios al estado capitalista.

En este panorama el problema de la mujer no es meramente cultural, de relaciones sociales entre hombres y mujeres, sino un problema social y económico que no puede resolverse mientras no se destruye el modo de producción capitalista que es el que mantiene y saca rédito de la opresión de este sector que representa el 50% de la humanidad.

La movilización de las mujeres de la clase trabajadora -como vanguardia- debe ser la expresión de la lucha de nuestras compañeras. El 8 de marzo de 2017 dieron una clara muestra de su fuerza en las calles donde miles salieron a reclamar políticas urgentes y efectivas contra todo tipo de violencia y discriminación con las que lidian cotidianamente.

El machismo y la opresión que sufren se hacen carne en los feminicidios que de manera sistemática vienen ocurriendo  En 2016 se produjeron 43 feminicidios y a julio de 2017 la cifra ya alcanza 27 casos . El 48% de las víctima son menores de 30 años.

Como medidas que contribuyan a la superación de la actual situación de las mujeres, planteamos:

  1. Autonomía económica de las mujeres: La independencia económica es uno de los elementos centrales para la liberación de las mujeres, por tanto promovemos:
  • infraestructura pública para la sustitución de las tareas domésticas (guarderías, comedores, lavanderías, etc.)
  • la igualdad salarial entre hombres y mujeres.
  • cambios en la Ley laboral, para incorporar todos los beneficios sociales y equiparación al salario mínimo de las empleadas domésticas.
  • ampliar el permiso de maternidad y paternidad por igual.
  • mejor remuneración a las profesiones “femeninas”, como profesorado, enfermería, u otras relativas a las tareas domésticas.
  • el derecho a la jubilación de las amas de casa.
  1. Salud de la Mujer, derechos sexuales y reproductivos. Las mujeres siguen sin tener autonomía sobre su propio cuerpo. La principal causa de muerte materna es el aborto mal ejecutado. Por ellos planteamos:
  • Educación sexual integral para decidir sobre su cuerpo.
  • Acceso gratuito y universal a anticonceptivos.
  • Legalización del aborto para evitar las muertes.
  • Atención gratuita y con medicamentos en los centros asistenciales.
  1. Derecho a vivir sin violencia. La violencia sufrida por las mujeres en el sistema capitalista se da en innumerables formas, no se trata de un problema individual sino social y por lo tanto precisamos considerarlo como un problema de salud pública. Por tanto proponemos:

–  Creación de centros de referencia para la atención y prevención de la violencia. Casas refugio para las mujeres violentadas y sus familias.
–  Denuncia y castigo a los responsables de las violencias contra la mujer (psicológica, física, laborales, sexuales: acoso sexual, coacción, abuso).

  1. Ningún tipo de discriminación por orientación e identidad sexual de las personas. Todas las personas tienen derecho a ser quienes quieren y a ejercer su vida íntima con total libertad, sin que ello implique la vulneración de ninguno de sus derechos.


POR LA PROTECCIÓN DE LA NIÑEZ

Uno de los rostros más dramáticos de la barbarie capitalista es el que afecta a niños, niñas y adolescentes pobres,  problemas referidos a la educación, a la salud física, reproductiva y a la salud mental y el desarrollo afectivo. En sus picos más agudos se encuentran las situaciones de  maltrato y abuso sexual, explotación de fuerza de trabajo infantil en diversas formas, explotación sexual, y los que ya se encuentran como infractores a la ley. Los niños pobres también son utilizados por las grandes mafias para el microtráfico de drogas, lo que implica que se conviertan en adictos.

Proponemos:

  1. Que en el Presupuesto General de Gastos de la Nación se incorpore un rubro significativo para proteger a los niños y las niñas y garantizar su pleno desarrollo en la salud y la educación.
  2. Fortalecer la organización de los niños, niñas y adolescentes trabajadores.
  3. Por el pleno cumplimiento de sus derechos.


PLENOS DERECHOS PARA LA JUVENTUD

La juventud paraguaya es objeto de constantes arbitrariedades, de vulneraciones a sus derechos y existe una falta total de perspectivas para el desarrollo de la mayoría de los y las jóvenes. Sus derechos políticos recién pueden empezar a ejercerlos en forma parcial a los 18 años con el voto,  y recién a los 25 pueden ser elegidos.

Asimismo, 50.000 jóvenes por año no pueden acceder al mercado laboral por falta de puestos de trabajo, y otros miles se ven obligados a abandonar sus estudios por falta de medios, y por las restricciones que existen para el ingreso a la Universidad.

En base a esta situación proponemos:

– Promover la organización y la militancia juvenil en los barrios, colegios y universidades.

– El derecho al voto a partir de los 16 años. Instituir el principio de quien tiene derecho a elegir tiene derecho a ser elegido.

– Apertura de fuentes de trabajo para los miles de jóvenes desocupados o sub ocupados. Igualdad de salarios y oportunidades en los empleos para la juventud. Tierra para la juventud campesina.

– Derogación de la ley de primer empleo.

– Ingreso irrestricto a la Universidad, no más exámenes y cursillos de ingreso. Autonomía Universitaria y co-gobierno docente, estudiantil, y no docente. Por la creación de residencias para los estudiantes del interior, así como de comedores, y por un amplio plan de becas para los estudiantes sin recursos.  Universidad pública, gratuita y al servicio del pueblo paraguayo.


POR LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS

En el sector indígena la problemática de la tierra adquiere características trágicas y de holocausto, se los sigue desalojando de sus pequeñas sobras de comunidades que ocupan y crece la miseria en los pequeños sitios seguros que existen por ahora.

Socialmente, el etnocentrismo y racismo es todavía la raíz de mayor discriminación que soportan los pueblos indígenas en todos los ámbitos de relación:

En la economía, los empleados indígenas de las estancias, los comercios e instituciones siguen recibiendo menores salarios que los no indígenas; los acopiadores siguen pagando menos por los productos indígenas que por los de los no indígenas.

En la política, no se consideran en absoluto sus formas tradicionales de organización y representación y son objeto de las corruptas campañas eleccionarias sin la posibilidad de tener ningún representante en los espacios de decisión.

Durante las elecciones varios de ellos son retenidos en corrales, como animales, hasta que llegue el momento de votar.

En los puestos y centros de salud son rechazados y maltratados, en la educación oficial sus propios maestros reciben menor salario y nunca pueden trabajar por una escuela propia si no es a través de no indígenas, de iglesias, Organizaciones Gubernamentales o No Gubernamentales.

Respeto a la autodeterminación de los pueblos indígenas, a sus culturas, sus creencias religiosas, su territorio, sus formas de organización social, sus autoridades.

Tierras y territorios destinados a los pueblos indígenas.


LAS LUCHAS POR LAS LIBERTADES DEMOCRATICAS

La democracia que hoy tenemos en el país es una falsa democracia, por que es la democracia para los ricos y una dictadura para el pueblo trabajador, la actual democracia criminaliza las luchas sociales, y actúa con total benevolencia e impunidad cuando se trata de los ricos y poderosos.

Por eso nosotros estamos en contra de este régimen democrático burgués, por que es una dictadura para los pobres y para los que luchan por sus derechos. Y estamos por la defensa de todos los luchadores y luchadoras que en busca de mejorar sus condiciones son reprimidas por está “democracia” con sus fiscales, jueces, policías y militares. Denunciamos la criminalización de los movimientos sociales.

Por eso proponemos

  1. Rechazo a las modificaciones del código penal.
  2. Realizar cambios al actual código penal, modificando los artículos que criminalizan las luchas sociales.
  3. Desmantelamiento del aparato represivo del estado y cambios radicales en la Fiscalía y el Poder Judicial.
    POR UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE SOBERANA Y DEMOCRÁTICA

¿Por qué una Constituyente?

Reforma total de la Constitución, en la cual se sientan las bases fundamentales de cómo administramos nuestra realidad (trabajo, salud, tierra, educación, vivienda, tipo de gobierno, régimen político y Estado). No necesitamos una Constituyente que cambie temas secundarios, reformas parciales, y deje intacto el andamiaje, y que “perfeccione o profundice” esta democracia.

Necesitamos una Constituyente que no reglamente y legitime jurídicamente la causa fundamental de la explotación y la miseria de nuestro pueblo: el sistema capitalista. Por eso el debate se debe centrar, no en maquillajes, sino en torno a cómo solucionar los problemas estructurales que aquejan al pueblo trabajador. Para ello, una condición primera debe ser que la Constituyente sea soberana y democrática.

Una Asamblea Nacional Constituyente soberana que sobre la base de la consulta democrática a todo el pueblo resuelva que tipo de país y que tipo de régimen político necesitamos para salir de la miseria y la crisis. Para la Asamblea Constituyente los obreros y campesinos, los sin techo, los estudiantes deben presentar sus propios candidatos.

Participación plena de todos los proyectos que surjan, partidos políticos, sindicatos, organizaciones populares. Eso significa que la elección de los constituyentes se haga de acuerdo a los programas y proyectos de manera a que el pueblo discuta y vote sabiendo que tipo de país y régimen político defenderán sus representantes en la Asamblea Constituyente.

En esas condiciones la Asamblea Constituyente podrá considerarse plenamente soberana y actuar como gobierno para poner en práctica lo que el pueblo votó.

Nuestras principales propuestas serían, primero, una Ley de Emergencia que tome medidas inmediatas como el aumento salarial y la vigencia del salario mínimo; la entrega de tierras a familias campesinas y la legalización de las ocupaciones rurales y urbanas; confiscación de todos los bienes malhabidos y enjuiciamiento y castigo a los corruptos y a los responsables de violaciones de DDHH. Otra medida necesaria es el aumento sustancial de los rubros de Salud y Educación.

Cambiar el actual régimen político es la segunda gran tarea de una Constituyente. En este sentido proponemos un sistema parlamentarista, que sustituya al presidencialista, con un mandato más corto y que cada parlamentario puede ser revocado en cualquier momento. Que las dietas de los parlamentarios no superen el salario de un trabajador calificado. Abolición de todo privilegio y elevados salarios que se asignan los “altos funcionarios de la burocracia estatal”. La Democratización del poder judicial y de la fiscalía.

Por último, eliminar los artículos que obstaculicen las propuestas expuestas en otros puntos, e incorporar artículos que viabilicen la creación de nuevas fuentes de trabajo en mejores condiciones, la reforma agraria radical, la salud y la educación gratuitas en todos los niveles, los plenos derechos para la juventud, la igualdad de la mujer, entre las más importantes.

 

   POR UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR. POR UN NUEVO PARAGUAY SOCIALISTA


Hasta hoy en día, el Paraguay fue gobernado por sectores cuyos intereses de clase, avocados en la acumulacion de capital, metieron al país en un callejón sin salida.  El Partido de los Trabajadores propone una alternativa para los trabajadores del campo y las ciudades, obreros y campesinos pobres; la toma del poder del estado. Con un gobierno encabezado por los intereses de la mayoría de ese pueblo explotado,  se puede encaminar la construcción de una verdadera soberanía popular, en donde las riquezas no queden aisladas en las manos de grandes empresarios y extranjeros, construyendo así un país sostenible y de producción suficiente para toda la población. Un país pensado para el presente y planificado para el futuro.  

 

Somos los trabajadores del campo y la ciudad los que producimos todas las riquezas de nuestro país, por lo tanto es preciso que seamos nosotros los que gobernemos el país.

 

Son los trabajadores del campo y la ciudad aquellos que producen toda la riqueza de nuestro país, y al mismo tiempo, los sectores más marginados a la hora de la toma de decisiones. Es por eso que proponemos un gobierno organizado por aquellos que, al fin y al cabo, generan las riquezas que mantienen al país entero.  

 

Apelamos al poder democrático de los Consejos Populares y de las Asambleas de Trabajadores de la ciudad y del campo.

  • Que las decisiones y elecciones de representantes se haga directamente en asambleas de barrios, escuelas, comunidades, centros deportivos, etc.
  • Que el sueldo de estos representantes no exceda el salario medio de un obrero especializado ya que el servicio público no debe ser motivo de enriquecimiento.
  • Que estos representantes sean revocables en cualquier momento de acuerdo a la voluntad de sus bases, sin tener que esperar los cinco años a una nueva jornada electoral.


PARAGUAY NECESITA DE UN SEGUNDA INDEPENDENCIA


Hoy día Paraguay es un país sometido a los dictámenes del imperialismo, tanto a nivel económico, político y militar, cerrando así los rasgos característicos de una colonia.

La vida económica del país está dictada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), organismo al servicio de las empresas trasnacionales, principalmente de capital norteamericano. Por ejemplo, en el Presupuesto General de Gastos de la Nación se prioriza el pago de la deuda externa; y la vida económica está atada a los intereses de las grandes empresas agroexportadoras.

Organismos al servicio de empresas transnacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM) dictan la vida y gestión económica del país, entorno, principalmente, a los intereses del capital norteamericano. Ejemplos como la priorización del pago de la deuda externa en el Presupuesto General de la Nación o la dinámica económica en función a los intereses de las grandes empresas agroexportadoras, nos dan la noción de los verdaderos intereses de dichos organismos.

 

Otro punto del acuerdo es la privatización/capitalización de las empresas estatales, que prestan servicios básicos y estratégicos como el agua, la energía y las comunicaciones. Si bien las empresas públicas deben ser reorganizadas en función a un objetivo de desarrollo nacional, manteniendo la responsabilidad del Estado y creando un mecanismo de control social, dichas empresas y los recursos naturales deben estar al servicio de nuestro pueblo y no de grupos corruptos en el poder, ni de las transnacionales.

El ejemplo más palpable en nuestro país del saqueo de los recursos naturales por parte de empresas imperialistas es la tierra, que hoy está al servicio de los empresarios agrícolas y de las empresas agroexportadoras con el monocultivo de la soja.

Como requiere importantes inversiones de capital, por un lado, y es una producción en la que es clave el dominio del mercado mundial, por el otro, los medianos y pequeños productores agrarios no pueden competir en ninguno de ambos aspectos. Esto determina un cambio creciente de la propiedad agraria, con una tendencia cada vez mayor al latifundio. Este proceso desplaza de la tierra a millones de campesinos pobres, dejándolos sin su base de subsistencia, y transformándolos en proletarios rurales o desocupados. Se agrava así al extremo el problema del campesinado pobre y de los millones de “sin tierra”, una verdadera bomba de tiempo. Este proceso liga, de modo indisoluble, la lucha por la reforma agraria a la pelea contra el capitalismo imperialista.     

Otro recurso natural amenazado es el acuífero guaraní, que es la mayor reserva de agua dulce del mundo, agua subterránea que abarca el territorio de cuatro países: Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay. En el territorio paraguayo el acuífero aflora a unos 500 metros de profundidad, sin embargo en los otros países aflora a unos 1.500 m. Las transnacionales y el Banco Mundial quieren adueñarse de esta inmensa riqueza, el “Oro Azul”.

Varios recursos naturales, hoy día se negocian o ya está en manos de las empresas trasnacionales, el oro de Paso Yobai, el titanio de Minga Pora, el petróleo del Chaco Paraguayo. Muestra con claridad como los recursos que tiene el país están al servicio de las empresas imperialistas.

A nivel político, ya en tiempo electoral los principales candidatos de la burguesía desfilan por la embajada norteamericana y de la comunidad europea, para ponerse a su servicio y candidatarse fundamentalmente para ser sus administradores coloniales.

En el plano militar, la formación de los oficiales corre a cuenta del comando sur de los EEUU y desde el parlamento se otorga inmunidad a las tropas norteamericanas que están en el país.

Muchos consideran que en oposición a los TLC se puede anteponer el MERCOSUR, pero en sus 15 años de vigencia los países miembros del Mercosur se han vuelto más dependientes, se han privatizado las empresas estatales; aumentaron en forma desmesurada, las deudas externas, el desempleo y el hambre; y la agricultura de estos países se ha moldeado al gusto de las transnacionales que dominan la producción y comercialización de productos. El MERCOSUR no ha favorecido a las industrias nacionales y la prueba mortal contra el mismo es que las economías de estos países están en pleno proceso de destrucción.

Los rasgos mencionados hacen que el Paraguay esté en un avanzado proceso de recolonización, pues toda la vida económica, política y militar está al servicio del lucro imperialista y de un pequeño sector de los administradores coloniales de la burguesía local.

Mientras el Paraguay, esté sujeto a esta expoliación imperialista es imposible pensar en su desarrollo, en mejor nivel de vida de los trabajadores del campo y la ciudad. Por eso desde el PT planteamos romper con el FMI, no pagar de la deuda externa, expulsar a las trasnacionales y conquistar la segunda y verdadera independencia nacional.


POR LA INTEGRACIÓN SOCIALISTA DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA


La única vía para acabar con la dependencia y el atraso, para acabar con el hambre, la violencia, la falta de vivienda, el desempleo y la explotación en América Latina, es expulsar al imperialismo de nuestro país y garantizar la soberanía nacional. Sólo derrotaremos al imperio con la unidad de las luchas de los trabajadores de todo el continente.

Nos dicen utópicos pero lo utópico es creer que se puede mejorar, “humanizar” el sistema actual, el capitalismo. ¿Qué país capitalista fue capaz de acabar con el desempleo o el hambre? ¡Ninguno! Porque el desempleo y la miseria son inherentes al capitalismo. Mientras el imperialismo siga dominando, Latinoamérica será el patio trasero de Estados Unidos. No hay camino más realista, más pragmático… y más necesario que apostar por una estrategia de revolución, porque una América Latina Socialista es posible.

 

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