01/10/10

Artículos periodísticos, cascadas de comentarios, posteos en redes sociales de internet, y conversas en los lugares de trabajo rondan hace unos meses en torno a un tema: el matrimonio gay. La reciente aprobación del matrimonio igualitario en Argentina, levantó el polvo a nivel regional e hizo que en nuestro país los sectores contrarios se pongan en pie de guerra para evitar cualquier intento de que aquí imitemos al país vecino. Con reflejos de felino y el Jesús en la boca, sectores de la iglesia católica se organizaron en contra de lo que a ellos/as les gusta llamar “ideología gay” o “cultura homosexual”.

Desde el Partido de los Trabajadores nos disponemos a ser parte de este debate necesario, del lado de la diversidad y de la igualdad. Ante esta reacción intolerante que defiende una “UNICA familia” decimos que ésta concepción es falsa. La familia no es y nunca fue una sola y única. Estudios antropológicos nos enseñan los distintos tipos de relaciones de parentesco que existieron en las sociedades. Fue un proceso de siglos para que la familia sea hoy la que conocemos, y es muy pretencioso pensar que ésta es la última forma de familia que la historia conocerá. Decir que la familia es única no solo desconoce este proceso histórico sino también excluye a miles de familias paraguayas  que no están conformadas según el ‘patrón’ convencional.

Bendita hipocresía

La hipocresía de las iglesias y de la Iglesia Católica en particular, es tal, que en medio de un escándalo mundial de acusaciones de pederastia por parte de curas, que la estructura eclesial apañó y silenció por décadas, se rasgan las vestiduras porque personas homosexuales quieren tener las mismas condiciones que los/as heterosexuales.

Entre los sectores organizados en torno a la Campaña Nacional “Queremos Papá y Mamá” también se encuentran grupos musulmanes, que tienen diferencias en cuanto a la “familia única” ya que ellos pueden tener la cantidad de esposas que puedan mantener, pero se alían en contra de que se rompa la ecuación sagrada de “varón/mujer”. A todos estos grupos religiosos que condenan al matrimonio gay como un “crimen a la familia” les sobra hipocresía; porque lo criminal es abusar de menores, criminal es apedrear hasta la muerte a mujeres por adulterio, criminal es prohibir el uso de preservativos en Paraguay, donde se estima que hay cerca de 14 mil PVVS (personas viviendo con VIH/sida) y las tasas de embarazo adolescente siguen en aumento; criminal es prohibir el control responsable de la maternidad, condenando los anticonceptivos y llenando a la sexualidad de tabúes.

Estado laico, ¿Para cuándo?

El mayor obstáculo para hacer esta discusión en su debido marco, es que no se admite en muchas cabezas al Estado Laico. Ya en 1857, México votó una constitución que garantizaba el Estado Laico. En nuestro país esto es mucho más reciente (1992) y es una materia pendiente garantizar el real laicismo de nuestro estado.

El Estado Laico garantiza la pluralidad, fundamental para la democracia. Las “únicas ideas válidas”, y cualquier otra forma de negar a los otros y a las otras, a sus culturas y convicciones, han sido los paradigmas y estereotipos usuales en la mayor parte de la historia de lahumanidad. Todas las veces que desde el poder político se adoptaron “las verdades únicas”, se menoscabaron los derechos de quienes no las compartían. En ambos casos, la invocación a los poderes divinos justifica actitudes y acciones que niegan los principios de igualdad y autonomía, desvalorizando otros puntos de vista e imponiendo sus propias representaciones al conjunto de la sociedad.

Tenemos que sacar el debate del plano religioso, y el 80% de la pelea está ganada. Estas reivindicaciones se tratan de derechos civiles y sociales, y ninguna religión  tiene tela que cortar en esto.

Tienen razón: queremos más. ¡Iguales derechos YA!

Debemos decir que la reacción conservadora viene de manera preventiva, ya que en verdad no existe hoy en el Congreso ninguna ley que promulgue el matrimonio igualitario. Lo que sí existe es tergiversación de la información en relación a un “Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad”[1] que el MEC quiere implementar. También están, desde hace unos años, los proyectos de ley de salud sexual, reproductiva y materno perinatal y “Contra de toda forma de discriminación”[2], y están cajoneados justamente por el pataleo de los mismos sectores.

Ante tanto escándalo, por cuestiones que apenas garantizan la no discriminación y la educación sexual integral, debemos ir para adelante. En ése sentido, desde el Partido de los Trabajadores les decimos a los/as fundamentalistas, que defendemos la extensión de todos los beneficios sociales que tienen las parejas heterosexuales (IPS, herencia, etc.) a las parejas homosexuales. El PT también defiende el derecho a la adopción, licencia por maternidad y paternidad, guarderías, reconocimiento del nombre social de travestis y transexuales en las cédulas e instituciones públicas y privadas; una red de salud 100% pública y laica que atienda las especificidades de los LGBTI. Defendemos un sistema de enseñanza pública y radicalmente laica, con el fin de la intervención de las iglesias en la educación, para que las escuelas dejen de ser fuente de reproducción de las ideologías y la moral dominantes. Defendemos políticas públicas universalizantes, que aseguren derechos iguales y el respeto a la diversidad.

Entonces, cuando éstos sectores dicen que “detrás de estas acciones (…) se esconde un plan de proporciones insospechadas”, en el caso del PT, no están equivocados. Porque nuestro plan es una sociedad totalmente libre, sin ningún tipo de opresión y explotación, diversa, tolerante, igualitaria y justa.

Fortalecer la resistencia LGTBI

Nos unimos a la resistencia LGTBI’s para fortalecerla y expandirla, conscientes de que tenemos, como parte de la Izquierda paraguaya, un enorme desafío incluso en nuestras filas. Solamente la organización, la lucha directa y en defensa explícita de las banderas LGBTI podrán combatir el preconcepto y el fanatismo. Y solamente la lucha por la transformación radical de la sociedad va a crear las bases para un cambio de la mentalidad social. Por eso defendemos el socialismo.

¡POR EL TRATAMIENTO, LA APROBACIÓN Y LA PROMULGACIÓN DE LA LEY CONTRA TODA FORMA DE DISCRIMINACIÓN!

Y LA LEY SOBRE SALUD SEXUAL, REPRODUCTIVA Y MATERNO PERINATAL

POR LA IMPLEMENTACIÓN DEL MARCO RECTOR PEDAGóGICO DEL MEC

¡POR UN ESTADO REALMENTE LAICO E INCLUSIVO!

¡TODOS Y TODAS A LA MARCHA POR LA DIVERSIDAD!

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